Bienvenido/a

Le debemos muchísimo a la tierra donde vivimos; lo menos que podemos hacer es cuidarla.
Incluso aunque no te importe lo que pasa con ella, el agradecimiento con que te compensa su cuidado es suficiente para tomar la decisión correcta.
En las propias entrañas se siente una paz intensa cuando se toma la decisión de no dañar a la tierra ni al prójimo, tanto humano como no humano.
